Ingenio nº 2. Octubre 1996 [ Portada | Artículo anterior | Artículo siguiente ]

El azúcar

Si me lo permitís y a título de información al consumidor puedo decir que el azúcar (sacarosa), un disacárido constituido por la unión de una molécula de glucosa y otra de fructosa, ha sido parte de la dieta humana desde hace tanto tiempo que puede parecer superfluo ocuparse de él y de su papel en la alimentación humana en este momento.

Recientemente, por medios propagandísticos, al azúcar se le han atribuido una serie de calamidades que "atentaban contra nuestra salud".

Una creencia repetidamente manifiesta es que el azúcar del azucarero tiene propiedades diferentes al azúcar que se encuentra en algunos alimentos habituales, tales como las frutas. Esto no es cierto. La sacarosa que en el proceso de fabricación se extrae de la remolacha, o caña de azúcar, es la misma molécula que existe en otros vegetales. Sus propiedades químicas y nutritivas son exactamente iguales. Lo único que ha hecho la Azucarera ha sido separarla del resto de los componentes de la planta, purificarla y cristalizarla (azúcar blanquilla), sin producir en ella modificación alguna de su estructura molecular ni de sus propiedades fisiológicas.

El problema del azúcar, desde el punto de vista de la nutrición, consiste en que, por tratarse de una sustancia químicamente pura, no contiene más que azúcar. Carece de otras sustancias nutritivas como proteínas, aminoácidos (esenciales para la vida), vitaminas y minerales que son indispensables para nuestra nutrición. Suministra energía y sólo energía. No quiere decir que sea dañina, quiere decir ¡eso! que sólo suministra energía en la dieta humana.

José Hidalgo